- ¡Eres un tonto!- exclame
- Pero si yo no he hecho nada- dijo riendose de una forma picara
- Como se te ocurre hacerme esto, eres un tonto. Te odio, te odio, te odio- dije secandome las lagrimas y golpeando suavemente su pecho
- Pero no te pongas así, solo fue una pequeña broma de niños- dijo tratandome de tranquilizar
- Broma? En serio!? Una simple broma!?... Eres un idiota! No puedo ni tan solo imaginar una vida sin ti y tu viene y me haces esto- dije sin medir mis palabras
- Como?- dijo anonadado
- No, nada. No escuchaste nada. Me voy a casa- dije avergonzada
Estaba empezando a retomar el camino a casa. En ese momento se me vinieron muchos recuerdos de nosotros, desde que eramos niños hasta ahora. No puedo creer que en menos de 10 minutos pude haber arruinado nuestra relación.
- Malditos sentimientos- susurré
Despues de eso, tendi a correr hasta la proxima calle. No queria mirar hacia atras, queria olvidar todo lo sucedido. Queria olvidar su rostro, aquel rostro de no tener idea de lo que pasaba, de no entender ni un poco el sentido de mis frases. Lo odiaba, de verdad lo odiaba. Lo odiaba por hacerme sentir tan tonta, tan absurda, por hacerme sentir mas que real. Lo odio.
Cada vez me acercaba mas a mi refugio, a mi queria casa, en donde podia esconderme en mi habitación y llorar sin que nadie escuchara un minimo sollozo. Pensaba en como iba actuar frente a mi mamá sin que se diera cuenta de lo mierda que me sentia. A lo mejor no estaba y eso seria de mucha ayuda. A lo mejor acompaño a mi padre al hospital. Si, tenia la esperanza de que eso estaban haciendo.
Cuando llegue revise meticulosamente cada unas de la esquinas de mi hogar. Cuando ya me di cuenta que podia respirar aliviadamente, millones de lagrimas empezaron a salir de mis ojos. No podria creerlo, no queria tenerlo lejos, era mi pilar fundamental desde que eramos unos simples niños.
-POR LA CHUCHA!- exclamé
- Que te sucede ahora- dijo la pequeña voz que vive en mi mente
- Lo que pasa, es que se lo dije! Asi y la cagué. No, no la cagué. La re-cagué.
- Te dije que no lo hicieras Alex-
- Alex, sabes que, no ando de animos. No me vengas a dar un sermon en estos momentos. Lo menos que necesito es que alguien venga y me diga lo equivocada que estaba.
- Te lo dije, te dije que nadie te iba a apreciar por como eres. Una ENFERMA. Si, eso eres una ENFERMA. Te dije que la gente de ahora no tolera a las mierdas como tu- cada vez se hacia más grande la apaciguada voz
- Por favor, solo calla- susurré
Subi corriendo las escalares para poder dejar a mi infierno atras. Iba tan desconcentrada hasta el punto que casi me caigo en el pasillo. Iba perdida, no sabia que hacer conmigo.
Me tire en el pasillo, acostada panza abajo. Apreciaba el silencio, aquel silencio hasta que algo minimo lo perturbo. Provenia de mi habitacion.
-Oh, mierda, mierda, mierda. Verdad que él- me carcomia por dentro
Me levante y entre de golpe a mi habitacion. Pero solo era mi gato.
- Queso, casi me matas de un susto- le dije acariciandolo sobre mi cama
-Meow?- solo me miro y tendia a ronronear.
Me acoste junto a el y todo se tranquilizo en mi interior. Mis lagrimas brotaban una vez más y ya no queria más....
23.30 pm
Empece a sentir un leve cosquilleo en mi mejilla. Estaba tranquila porque pense que era mi madre para darme aviso de que habia llegado hace más de 2 horas. Solo me deje acariciar por aquella mano suave. Hasta que de la nada Queso maullo y me hizo abrir los ojos. Cuando los abri se me congelo todo, tendi a taparme con la manta que me habian pusto encima.
- Me tarde en venir- susurro
-Ah, hmmm-
- Todavia estas molesta?- dijo
Me sente a su lado y lo mire a sus ojos. Ya no daba más y de nuevo empece a llorar como nunca lo habia hecho.
- ¿Por que lloras? No lo hagas- decia acariciandome la mejilla
- Pense que nunca me hablarias- dije
- Por favor, me demore más de 3 horas en darme cuenta que de verdad me gustabas. De que siempre estuviste para mi en los momentos más dificiles y de que siempre me diste el valor para acercarme a las chicas que me llamaban la atencion.
- Ya y?- dije
- Más de tres horas para hacer esto- dijo agarrandome suavemente el rostro y acercarme lentamente a sus labios. Me aleje rapidamente
- Que haces. Que rayos haces-
- Te intento besar?- dijo confundido
- Y ni una salida a comer!?- rei
- Ah, idiota.- dijo
Estaba tan avergonzado, se le notaba en el rostro. Por más de 5 años juntos y ya le conosco todas sus manias. Lo mire y me acerque y le di un beso tierno y rapido. Solo eso
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